TDAH adulto: evaluación cuidadosa antes de concluir
El TDAH adulto existe y es subdiagnosticado. Pero no todo problema de concentración es TDAH. El diagnóstico requiere evaluación clínica, no solo un cuestionario.
Cuestionario de orientación TDAHQué puede sentirse como TDAH
Muchas personas llegan a consulta con la sospecha de que tienen TDAH. A veces tienen razón. Pero la inatención, la procrastinación, la dificultad para organizarse y la desregulación emocional son síntomas muy inespecíficos: los produce el TDAH, pero también la ansiedad, la depresión, el trauma, el consumo de sustancias, el insomnio y la bipolaridad.
Antes de llegar a un diagnóstico de TDAH, conviene haber evaluado esas alternativas. No para dudar de la experiencia de quien consulta, sino para ofrecer el tratamiento más adecuado.
Síntomas frecuentes en TDAH adulto
Inatención
- ·Dificultad para mantener el foco en tareas largas o rutinarias
- ·Tendencia a distraerse con estímulos externos
- ·Olvidar compromisos, citas o tareas
- ·Dificultad para completar proyectos
- ·Procrastinación crónica
- ·Dificultad para organizar tareas y tiempo
Hiperactividad e impulsividad
- ·Inquietud interna o sensación de motor que no para
- ·Dificultad para esperar o para tolerar la demora
- ·Interrumpir conversaciones o terminar frases de otros
- ·Tomar decisiones impulsivas
- ·Cambiar de tema o de actividad con frecuencia
- ·Hiperfoco en actividades de alto interés
Desregulación emocional
- ·Baja tolerancia a la frustración
- ·Irritabilidad ante interrupciones o cambios
- ·Sensibilidad intensa al rechazo (RSD)
- ·Cambios emocionales rápidos
Diagnóstico diferencial: qué puede confundirse con TDAH
Ansiedad
Se superpone en: Dificultad para concentrarse, inquietud, postergación de tareas difíciles
Se diferencia en: La mente está ocupada en preocupaciones, no dispersa por déficit atencional
Depresión
Se superpone en: Falta de energía, dificultad para iniciar tareas, problemas de memoria
Se diferencia en: Generalmente hay tristeza, anhedonia, cambios en sueño y apetito
Trauma / TEPT
Se superpone en: Dificultad para concentrarse, hipervigilancia, impulsividad
Se diferencia en: Relacionado con eventos traumáticos, puede incluir flashbacks y evitación
Bipolaridad tipo 2
Se superpone en: Aceleración mental, impulsividad, variabilidad del rendimiento
Se diferencia en: Hay ciclos de ánimo identificables, no solo síntomas atencionales
Consumo de sustancias
Se superpone en: Deterioro atencional, impulsividad, desorganización
Se diferencia en: El consumo puede producir o agravar síntomas similares al TDAH
Insomnio
Se superpone en: Falta de concentración, irritabilidad, problemas de memoria de trabajo
Se diferencia en: Los síntomas mejoran significativamente con tratamiento del sueño
Qué se evalúa en la consulta
El cuestionario ASRS: orienta, no diagnostica
El ASRS es un cuestionario de tamizaje validado. Un resultado positivo no confirma TDAH y un resultado negativo no lo descarta. El diagnóstico requiere evaluación clínica completa.
El ASRS puede ser un punto de partida útil para organizar la evaluación. Pero un cuestionario no puede evaluar la historia longitudinal, el diagnóstico diferencial, la funcionalidad en múltiples contextos ni los antecedentes familiares.
Riesgos del sobrediagnóstico
El sobrediagnóstico de TDAH puede llevar a tratar con estimulantes cuadros que en realidad son ansiedad, depresión o estrés. El metilfenidato puede empeorar la ansiedad. En la bipolaridad no diagnosticada, puede precipitar episodios maníacos.
Un diagnóstico correcto protege. Un diagnóstico incorrecto, aunque bien intencionado, puede hacer daño.
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